viernes, 14 de diciembre de 2007

Rio de Janeiro - Brasil

Ciudad de Río de Janeiro

Rio de Janeiro es la más conocida tarjeta postal de Brasil. Sus imágenes están íntimamente asociadas al Pão de Açúcar, al Corcovado, al fútbol, los desfiles de las escolas de samba y la gente guapa, alegre y bronceada. Este Rio de Janeiro, ciudad de tarjeta postal, es también la capital del estado del mismo nombre - un estado exuberante y que cautiva por su belleza natural, enmarcada por una geografía privilegiada y por la manera de ser de sus habitantes, que concilian como pocos el arte de trabajar y vivir intensamente de un modo sencillo.
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Durante casi dos siglos y medio, de 1716 a 1960, la ciudad de Rio de Janeiro fue la capital de la Colonia, del Imperio y de la República de Brasil, Como una prima donna, reinó en la política, la economía, la cultura y como centro financiero y social del país. Con la transferencia de la capitalidad a Brasilia, en 1960, Río perdió su status político, pero no su encanto y su título de "ciudad maravillosa". Ha mantenido intacta su vocación de centro cultural y turístico y sigue siendo la principal puerta de entrada de extranjeros que vienen al país.

De la fusión entre la antigua capital y el estado de Rio de Janeiro-Guanabara resultó una potencia económica. El nuevo estado se convirtió en el mayor productor de petróleo del país, extraído en la plataforma continental del municipio de Campos, en el interior del estado. Con su petróleo descubierto en 1974 y utilizando tecnología nacional de explotación en aguas profundas, la producción de la Cuenca de Campos alcanza 52.600 m3 (330.000 barriles) al día, lo que corresponde al 70% de la producción nacional de petróleo.

Muchas áreas del estado poseen el encanto característico de la metrópolis. El litoral del estado es uno de los más bellos de Brasil, con sus bahías, ensenadas y playas de todos los tipos y para todos los gustos. Se extienden desde la Costa do Sol, al norte de la ciudad de Rio de Janeiro, hasta la Costa Verde, al sur de la capital. En el interior, en medio de una exuberante vegetación, se encuentra la llamada región serrana, donde destacan las ciudades de Teresópolis, Nova Friburgo y una de las más importantes ciudades-monumento del país, Petrópolis, refugio de descanso y de ocio de la familia imperial brasileña, durante el siglo XIX. También en el interior, destaca la región de Itatiaia, sede del primer parque nacional creado en Brasil, en 1937, donde se sitúa el punto más alto del estado, el Pico das Agulhas Negras, con 2.787 metros de altitud.
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En la vieja provincia de Rio de Janeiro se llevaron a cabo las primeras plantaciones de café en Brasil, un cultivo que se extendió después, a lo largo del siglo XIX, hacia el Vale do Paraíba, en São Paulo, y hacia otras regiones del país. Todavía hoy algunas haciendas coloniales del Vale do Paraíba componen un excelente recorrido para quienes desean conocer la historia de la época. En ellas, los palacetes de los barones del café, transformados en centros de visita turística, conservan el lujo y el refinamiento de la cultura del café en las construcciones coloniales y en la decoración. Durante las primeras décadas de siglo XX, la agricultura del estado entró en declive y empezó a tener poco significado en la economía del estado. El fenómeno de la modernización agrícola, a partir de la década de 70, impulsor de grandes transformaciones del sector en todo Brasil, no llegó al interior de Río. El principal producto cultivado en el estado es la caña de azúcar, en el municipio de Campos dos Goitacazes. La economía del estado gira básicamente en torno al parque industrial y del turismo.

Destacan en el estado la industria metalúrgica, siderúrgica, química, alimentaria, mecánica, editorial y gráfica, de papel y celulosa, de extracción mineral, de derivados del petróleo y naval. El Producto Interior Bruto (PIB) del estado representa el 12,5% del PIB nacional.
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Rio de Janeiro ha conservado durante décadas el segundo más importante y con más movimiento puerto marítimo brasileño, condición esta que pretende retomar con la construcción de un moderno complejo portuario en la bahía de Sepetiba. El estado fue el primer polo siderúrgico nacional, con la creación, a principios de los años 40, de la Compañía Siderúrgica Nacional, en aquel entonces estatal y hoy privatizada. Tuvo también la primera industria automovilística del país, la Fábrica Nacional de Motores (FNM), que se cerró. Río es la sede del 95% de la industria naval brasileña y tiene los mayores astilleros nacionales, aunque este sector haya pasado por un largo período de estancamiento y dependa de grandes inversiones para acompañar el relanzamiento del desarrollo económico.

Fuente: mre.gov.br

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