martes, 22 de enero de 2008

Amsterdam - Holanda

Ciudad de Amsterdam

La ciudad de Ámsterdam tiene muchas caras diferentes, que además se muestran a momentos diferentes. Conocida por todos como la capital cultural de Holanda y habiendo obtenido, gracias a los bellos canales que atraviesan el centro de la ciudad, el nombre honorífico de "Venecia del norte", esta ciudad atrae, una y otra vez, a turistas de todas partes del mundo. Y con buena razón. Con más de 700 años de historia a veces turbulenta, Ámsterdam se ha convertido en un crisol de culturas y subculturas, juntando a personas de diferentes procedencias para formar un ambiente urbano un tanto único y distintivo que tiene algo para ofrecer para el gusto de todos.


Ámsterdam es la ciudad de Rembrandt. El famoso pintor vivió y trabajó en el antiguo barrio judío de la ciudad, donde aún se puede visitar su casa. Es su Época -la llamada Edad de Oro, el período de prosperidad económica y cultural que duró desde aproximadamente 1580 hasta 1670- la que nos dejó algunos de los tesoros más preciados del arte y la arquitectura. Los pintorescos edificios de los que uno se encuentra rodeado en la mayor parte del antiguo centro de la ciudad es una atracción en sí misma. Dar un recorrido por los canales es una obligación para los amantes de la arquitectura, ya que les brinda la posibilidad de observar la ciudad desde un ángulo inigualablemente encantador. Pero no todo es edificios y pinturas en Ámsterdam.

En todas partes del mundo, esta ciudad es famosa por la actitud tolerante de sus habitantes con respecto a las drogas suaves y a la prostitución. Las personas del lugar toman estos temas controvertidos de la vida de la ciudad más abiertamente; a diferencia de otras sociedades en las que generalmente se dicen sosteniendo la respiración y causando agitación en algunos y nerviosismo en otros. Es esta tranquila y relajada actitud la que alimenta y mantiene esta atmósfera de vida tolerante de Ámsterdam tan a menudo destacada por las personas que visitan la ciudad, ya sea que hayan explorado las zonas en cuestión o no. Así, visitar una cafetería (a esta altura un conocido eufemismo de fumar marihuana y pasar el rato) es una opción, al igual que dar una vuelta por la infame zona roja. (Aquellos que deseen mantenerse inmersos en el reino de la educación cultural pueden, por supuesto, visitar el museo de la marihuana o el museo sexual.)

Pasando a algo más serio, uno de los lugares más famosos y atractivos en Ámsterdam es la casa de Ana Frank. Es en esta casa, ubicada detrás de una iglesia, que la niña judía se ocultó y escribió sus diarios. El lugar donde vivió y escribió es visitado por muchas personas cada año y deja una inolvidable impresión en la mayoría.

Luego está la vida nocturna, sin la cual Ámsterdam no sería lo que es: los pubs en los callejones, los clubes en las plazas, el Palacio de Conciertos con su famosa acústica, los clubes de comedia donde los holandeses dejan que los estadounidenses se burlen de ellos, los restaurantes con delicias de cada rincón del mundo – todo está allí presente y a todo se puede llegar fácilmente gracias al excelente sistema de transporte público.

Durante el día -todas las semanas, incluidos los domingos- Ámsterdam les ofrece a los visitantes una amplia variedad de tiendas. No es tan conocido, aunque con certeza real, que en este área Ámsterdam compite con ciudades como Londres, París y Milán, con la diferencia de que Ámsterdam tiene más para ofrecerles a aquellos con menos para gastar. La ciudad de Ámsterdam sin lugar a dudas tiene muchas caras diferentes. Y sólo basta sonreirle a una de éstas, para que todas le devuelvan una sonrisa.

Fuente: easytobook.com

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