jueves, 20 de diciembre de 2007

Japón, Parques y Jardines

Jardines japoneses

El jardín japonés (nihon teien) forma parte de la historia de la arquitectura japonesa en cuanto a viviendas se refiere. Más que técnicas de jardinería es una filosofía aplicada a la naturaleza incluso en templos budistas y sintoístas. Dentro de los jardines japoneses han ido ganando importancia los jardines Zen, sobre todo en occidente. Simples pero extremadamente hermosos. Como en muchas otras disciplinas, los orígenes de la jardinería japonesa proviene de Chin, ya en la era Heian, y más tarde durante las eras: Kawakura, Muromachi, Momoyama y el periodo Edo hasta los jardines de la actualidad. El jardín japonés también tiene una visión del cosmos, la que corresponde a la religión sintoista, un gran vacío (mar) que se llena con objetos (islas). Ver vídeo Sus elementos más importantes son: las rocas, que son los elementos base del jardín, la roca como montaña o como isla, contenidos en el vacío que representa el mar. Las más usadas son aquellas de origen volcánico, sobre todo el basalto. Estas piedras no se distinguen las unas de las otras, se dan forma a unas ideas que se transmiten por tradición oral, dando finalmente lugar a un modelo. El jardín japonés es un jardín de iniciados.

Los jardines japoneses y el diseño de los mismos han intrigado y estimulado a los visitantes occidentales desde que los primeros navegantes ibéricos pusieron un pié en estas tierras. El arte japonés del diseño de jardines data de alrededor de 1300 años. Los paisajes secos de inspiración Zen gozan sin duda de una justa fama, pero no son los únicos ni los primeros: mucho antes de su aparición, ya existía en Japón una estética jardinera perfectamente desarrollada. El Zen no haría más que añadir nuevas dimensiones estéticas.

En los jardines, el agua es un elemento más de la composición, y se la incorpora de maneras muy diversas. En algunos casos, un arroyo desviado de su curso, sugerirá un desfiladero de montaña, mientras que un islote de pinos en una laguna, puede ser una evocación de Matsushima o algún otro paraje de excepcional belleza. En otros, el sonido del agua que gotea en una vieja vasija de piedra, proporciona un efecto de sedante frescura. Así, los palacios imperiales y las residencias de la nobleza Heian, se erigían frente a lagunas con paisajes montañosos "transplantados" en donde los emperadores y cortesanos apreciaban el espectáculo que ofrecía el correr del agua arroyo abajo.

Existen varios tipos de jardines japoneses:

Jardines de Paseo: Para verlos y disfrutarlos desde un camino o sendero. Incluyen un paseo en torno a un estanque que sigue los patrones de marea alta, baja, etc, como el jardín del palacio de Katsura.

Jardines de Aposento: Realizados para ser disfrutados únicamente con la vista, como la tsuboniwa que se encuentra en las casas tradicionales de madera de la ciudad de Mochiya.

Jardines de té: En realidad son un sendero o camino que conducen a una cabaña de paja atravesando un lugar donde cae el rocío. Se colocan piedras sobre musgo para evocar este sentido del rocío y la humedad. Para ello se utilizan piedras o baldosas colocadas en línea recta.

Jardines de contemplación: Paisajes de montaña y agua (Karensansui).

Casi todos los estilos de jardines que se desarrollaron a partir del Sakutiki de Tachibana, en el siglo XI, aún pueden ser contemplados en Kyoto o sen sus cercanías, y no han sufrido grandes cambios desde hace siglos. También en este aspecto Japón se encuentra en una posición única en el mundo.

Fuentes: visitarjapon.com / ccjap.com.ar

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